Perú: Urdiendo el primer gabinete
Américo Zambrano
Keiko Fujimori ha recibido un consejo de su entorno: que el equipo ministerial del debut tenga más de una sorpresa. Por eso se habla de Francisco Tenya como canciller, Elmer Cuba en Economía, el general EP David Ojeda en Interior y el excandidato José Williams Zapata en Defensa. Nada está definido, sin embargo.
El primer gobierno de Keiko Fujimori empezó a tomar forma incluso antes de su proclamación oficial. Durante los últimos días las discusiones más intensas se trasladaron a un reducido círculo de dirigentes y asesores encargados de definir quiénes ocuparían los principales ministerios y, sobre todo, con qué perfil arrancaría el retorno oficial del fujimorismo al Poder Ejecutivo después de 26 años.
La primera disputa surgió puertas adentro. Un sector del partido defendía un gabinete predominantemente fujimorista. Otro advertía que una presencia excesiva de cuadros naranjas podía desdibujar el mensaje de apertura que Keiko Fujimori buscaba transmitir al inicio de su administración, según fuentes de Fuerza Popular. Esa diferencia de criterios terminó marcando las primeras conversaciones internas.
Las prioridades del nuevo gabinete también quedaron claras desde el saque. El gobierno buscará mostrar resultados rápidos en dos frentes: la lucha contra el crimen organizado, hoy la principal preocupación de la ciudadanía, y la preparación del Estado frente al fenómeno de El Niño Costero 2026-2027. En Fuerza Popular incluso se ha previsto crear un comando especial que concentre las decisiones y coordine el trabajo entre ministerios, gobiernos regionales y otras entidades del Estado, una fórmula inspirada en el esquema que aplicó Alberto Fujimori tras El Niño de 1997-1998.
Los nombres que hoy se barajan responden, en buena medida, a esas dos prioridades. Pero ninguna decisión ha generado tantas deliberaciones como la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
Hasta hace pocas semanas el esquema parecía cerrado. Luis Galarreta, secretario nacional general de Fuerza Popular, asumiría la Presidencia del Consejo de Ministros y Miguel Torres, subsecretario general nacional del partido, presidiría el Senado durante el primer año del nuevo régimen.
La idea era que las dos principales posiciones políticas quedaran en manos de los dos dirigentes de mayor confianza de la señora K.
Ese plan, sin embargo, empezó a cambiar con el tiempo. Integrantes del círculo más cercano de la presidenta le hicieron ver que un reparto tan claramente partidario podía reforzar la percepción de un gobierno copado por Fuerza Popular. En esas conversaciones participaron el consultor estadounidense Carlos Díaz-Rosillo, el exministro fujimorista José Chlimper, el analista español Román Cendoya y el empresario Vicente Silva Checa, según fuentes del partido.
A partir de entonces comenzó a ganar fuerza la posibilidad de ceder la presidencia del Senado a un aliado político. Uno de los nombres que hoy circula es el de Francisco Calisto Giampietri, de Renovación Popular.
Galarreta, sin embargo, se mantiene como el principal candidato. En el entorno de Fujimori lo consideran el dirigente “con mayor capacidad” para conducir la relación política entre el Ejecutivo y el Congreso bicameral. La posibilidad de convocar al excandidato presidencial Jorge Nieto Montesinos fue discutida en los últimos días, aunque terminó perdiendo fuerza, aseguraron dos dirigentes fujimoristas.
En ese engranaje hay una figura que ha ido ganando peso silenciosamente. Se trata del economista Marco Vinelli, uno de los autores del plan de gobierno de Fuerza Popular y encargado de coordinar el proceso de transferencia entre la administración saliente de José María Balcázar y el equipo de la hija de Alberto Fujimori.
Según pudo conocer este semanario, Vinelli tiene prácticamente asegurado el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. Pero su influencia iría más allá de esa cartera. En el entorno de la presidenta aseguran que Vinelli será, además, el responsable de articular la respuesta estatal frente al fenómeno de El Niño Costero, una tarea que lo convertiría, en la práctica, en una suerte de “zar de la prevención”.
El resto del gabinete todavía está en construcción, aunque ya asoman algunos candidatos. Francisco Tenya Hasegawa, actual embajador del Perú en Japón y hombre cercano a Keiko Fujimori, aparece como principal opción para dirigir el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el Ministerio de Economía y Finanzas todavía no hay una definición. Luis Carranza sigue siendo la apuesta personal de Keiko Fujimori e incluso fue evaluado para la Presidencia del Consejo de Ministros. Pero el economista habría advertido a la dirigencia de Fuerza Popular que sus compromisos profesionales le impedirían incorporarse al gobierno al inicio de la gestión. Mientras intentan convencerlo, el nombre de Elmer Cuba ha surgido como una de las principales alternativas.
En el Ministerio del Interior tampoco hay una decisión cerrada. El general PNP (r) Marco Miyashiro, senador electo y uno de los líderes del GEIN que capturó a Abimael Guzmán, continúa entre los nombres evaluados por Keiko Fujimori. Sin embargo, en los últimos días comenzó a tomar fuerza otra opción: la del general EP (r) David Ojeda, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Según fuentes de Fuerza Popular, en el entorno de la presidenta creen que un general del Ejército podría imprimir una línea más dura en la lucha contra el crimen organizado y trabajar de manera articulada con el Ministerio de Defensa.
Durante las últimas dos semanas César Astudillo, senador electo y exjefe del Comando Conjunto, fue el nombre que más sonó para el Ministerio de Defensa. Sin embargo, en el entorno de Fujimori comenzó a discutirse la conveniencia de mantenerlo en el Senado para preservar el dominio del partido. En ese escenario, el general EP (r) José Williams Zapata ha emergido como una opción importante. El expresidente del Congreso y excandidato presidencial de Avanza País se ha convertido ahora en una de las principales cartas para conducir el sector, sobre todo después de reunirse con la presidenta en el local del partido en la avenida Guardia Civil, en San Isidro.
En Transportes, el nombre que más suena, por ahora, es el del administrador de empresas Carlos Neuhaus, quien presidió el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Lima 2019. Víctor Gobitz y Rafael Belaunde Llosa encabezan la baraja para el Ministerio de Energía y Minas, aunque representan dos perfiles distintos. Belaunde ha mantenido una posición especialmente dura frente a la minería ilegal. Gobitz, en cambio, aparece como un ingeniero con amplio conocimiento de la industria y capacidad para conversar con los distintos actores del sector. Según voceros de Fuerza Popular, ese último atributo ha empezado a inclinar la balanza en favor de Gobitz, que dirigió compañías mineras como Antamina, Buenaventura y Milpo.
Uno de los nombres que más llama la atención es el de José Antonio Chang. Rector de la Universidad de San Martín de Porres (USMP) desde 1996, exministro de Educación y expresidente del Consejo de Ministros durante el segundo gobierno de Alan García, Chang llegó incluso a estar en el bolo para encabezar el primer equipo ministerial de Keiko Fujimori. Esa posibilidad perdió fuerza debido a problemas de salud, según fuentes consultadas por esta revista, aunque Chang continúa entre las principales cartas para el Ministerio de Educación.
Su eventual incorporación al gabinete también devolvería protagonismo a una de las figuras más influyentes del entorno aprista. En diversas declaraciones rendidas ante la Fiscalía, el exasesor Jaime Villanueva lo identificó como uno de los integrantes del grupo que Patricia Benavides llamaba “los mafiositos”, un círculo de influencia vinculado al Apra y a la Universidad de San Martín de Porres. Según las declaraciones de Villanueva, Chang tenía capacidad para promover nombres y construir respaldos en instituciones como la Junta Nacional de Justicia (JNJ) y el Tribunal Constitucional (TC), donde varios magistrados mantienen vínculos académicos con la universidad que dirige. Chang no ha reconocido esas afirmaciones.
Otro de los nombres que aparece en la baraja es el de Carmen Vegas Guerrero. La abogada ha construido su carrera en el Estado, donde ocupó altos cargos en los ministerios del Ambiente, Desarrollo Agrario y Cultura, además de ProInversión y el Proyecto Especial Legado. Su cercanía con Keiko Fujimori, según distintas fuentes consultadas por este semanario, la convierte en una de las principales opciones para asumir el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.
Hay un patrón que se repite en la lista que hoy circula dentro de Fuerza Popular. Generales en retiro, economistas liberales, empresarios y funcionarios con amplia experiencia en el Estado ocupan la mayor parte de los casilleros. Si los nombres finalmente se mantienen, el primer gabinete de Keiko Fujimori se perfila como un equipo de mano dura en seguridad, liberal en economía y eminentemente tecnocrático. Al menos en este primer borrador, los perfiles vinculados a políticas sociales, derechos humanos o sectores progresistas prácticamente no aparecen.
Veintiséis años después, la composición inicial del equipo guarda más de un parecido con el que acompañó a Alberto Fujimori en sus primeros años de gobierno. La prioridad vuelve a ser el orden militarizado, la economía queda en manos de técnicos y los ministerios con mayor peso político permanecen bajo el control del círculo más cercano de la presidenta.
Ese diseño todavía no está cerrado. En Fuerza Popular admiten que las conversaciones continúan y que varios nombres podrían moverse hasta pocas horas antes de la juramentación, el 28 de julio. Pero mientras las negociaciones siguen puertas adentro, en el exterior ya empezó otro fenómeno bastante conocido en la política peruana.
El local partidario de la avenida Guardia Civil presenta un movimiento inusitado que no tuvo ni siquiera durante la campaña electoral. Ahora las visitas son permanentes. Dirigentes políticos, empresarios, representantes gremiales, académicos y antiguos aliados esperan algunos minutos para saludar a la presidenta electa y ofrecer su colaboración.
Los primeros en aparecer fueron los dirigentes apristas. Jorge del Castillo, Omar Quesada, Aurelio Pastor, Rosario Fernández, Mauricio Mulder y José Antonio Chang acudieron en grupo al local de Fuerza Popular poco después de confirmarse el triunfo electoral de madame K.
Oficialmente, el encuentro sirvió para expresar su respaldo al proceso de transferencia y conversar sobre los desafíos del nuevo gobierno. Pero también hubo otro mensaje. Al salir del encuentro, Del Castillo no ocultó su entusiasmo por la posibilidad de que Luis Carranza asuma el Ministerio de Economía. “Es uno de los mayores aciertos que tendría la señora presidenta”, dijo ante los periodistas. Luego, mirando a Chang, añadió que esperaba que no fuera “el único” aprista convocado al nuevo gabinete.
Ese desfile apenas comienza. Conforme se acerca la juramentación del equipo ministerial, la oficina de Keiko Fujimori se ha convertido en un lugar de paso obligado para quienes buscan un espacio en el nuevo poder. Algunos llegan con propuestas. Otros con recomendaciones. Y no faltan quienes cargan, discretamente, un currículum bajo el brazo.
02-07-2026
Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 789 año 17, del 03/07/2026
