Bienvenidos al estado criminal

Gustavo Faverón

Cada vez que pensamos en las próximas elecciones generales, no importa cuántas vueltas le demos, ni cuántos dedos crucemos, ni cuántas veces imaginemos a un salvador de último minuto, todos mencionamos los mismos nombres: Alan García y Keiko Fujimori. Todos sabemos o intuimos los mecanismos que nos han llevado a ese horizonte. Pero dudo de que todos tengamos claro que no se trata de un simple futuro peor, comparable a todos los futuros peores que hemos enfrentado alguna vez. En esta ocasión, creo, puede ser el punto de inflexión en que el Perú pase de ser un estado endémicamente acosado por la corrupción a ser un estado criminal legitimado electoralmente por una nación que no tiene nada claras las consecuencias de algo así.

Una cosa es tener un estado corrupto, en mayor o menor medida, que transita por momentos críticos y periodos de inercia y alelamiento con una criminalidad fluctuante según cada caso; otra cosa es colocar al estado, por votación popular, en manos de organizaciones delincuenciales, convertirlas en opciones electorales inevitables y permitir que se releven mutuamente en el asalto al tesoro público. Es diferente porque en este segundo caso el estado terminará asumiendo la forma de esas organizaciones, adoptará su lógica y se convertirá en una extensión de ellas, y no será nada fácil, entonces, recuperar lo poco que tenemos ahora.

Que los gobiernos regionales y municipales no caigan con frecuencia en manos de esas dos organizaciones no es ningún alivio. Más bien, el hecho de que, en esos procesos, otros grupos no menos corruptos participen sin estorbo de los mayores nos dice que cada banda está en busca de una porción distinta del botín, sin ánimos de alterar lo que ya se convierte en sistema. Lo único descentralizado en el Perú es la criminalidad disfrazada de política. Si seguimos consagrando ese proceso con nuestro voto, pronto perderemos nuestra pobre democracia para siempre y ni siquiera seremos capaces de darnos cuenta.

*  Ha publicado artículos, estudios, crónicas y columnas de opinión en medios de Perú, Chile, México, Bolivia, Argentina, Estados Unidos, Canadá y España.  Ha sido profesor de las universidades Cayetano Heredia, Stanford University y la escuela de lenguas de Middlebury College. Actualmente es profesor asociado de Bowdoin College, Maine, donde dirige el Programa de Estudios Latinoamericanos.

http://www.larepublica.pe/columnistas/puente-aereo/bienvenidos-al-estado-criminal-21-10-2014

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