La corrupción es duradera, el tiempo breve

Jorge Bruce

Permitan esta paráfrasis del adagio latino de Hipócrates (Ars longa, vita brevis) para intentar graficar el desafío que tenemos por delante. Solo que en vez de hacerlo desde las grandes ligas que nos tienen sentados en el borde la silla (caso Odebrecht), acudamos a las historias mínimas. Redacto estas líneas desde el campo, en las inmediaciones de la comunidad de El Carmen, Chincha. Se trata de un pueblo célebre por ser una de las cunas del arte afroperuano. Tiene razón Sofía Carrillo en insistir en que se le llame afroperuano y no negro, porque en la primera denominación viaja la historia de esas personas traídas en cadenas desde África, para trabajar como esclavos en las plantaciones de la zona.

El Carmen es célebre por su música, danza y cosmopolitismo. Gran parte de ese mérito se vincula con la familia de Amador Ballumbrosio, uno de los personajes de la hermosa película peruana Sigo Siendo. Este fin de semana tuve dos experiencias vinculadas a esa familia, pero de diverso signo. La primera fue con Silvia Ballumbrosio (Silvia es francesa, pareja de Miguel, pero ella ha adoptado el apellido de su compañero, ambos músicos). Me invitó a conocer el Centro Cultural que están construyendo, en donde ya está lista la biblioteca y el resto viene de a pocos, conforme consiguen los fondos.

Pero así como hay iniciativas encomiables, hay graves problemas. El puente que permite llegar a El Carmen está colapsado desde el último Niño. Ya van años. El nuevo alcalde, Antonio Goyeneche Ballumbrosio (“Chin”), me contó que todo está listo para la reconstrucción, pero la burocracia no. Siempre falta una licencia, sobra un pretexto. La Reconstrucción con Cambios, aparentemente, no cambia.

Otro ejemplo: la burocracia es lenta pero la corrupción es rápida. En el auge de condominios en las inmediaciones, un lugareño que hace tres años carecía de medios económicos, emprende una veloz construcción en un terreno de diez mil metros cuadrados. Problema: ¿de dónde salieron los fondos para el negocio? Coincidencia: uno de sus familiares fue alcalde de uno de los distritos aledaños en los últimos tres años. No tienen licencias ni tiempo para tramitarlas. El lavado de activos, de ser el caso, está gobernado por la urgencia. El contraste entre el Centro Cultural y este “emprendimiento”, lo dice todo.

https://larepublica.pe/politica/1415199-corrupcion-duradera-breve

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