Amazonía, 2015
Róger Rumrrill
En este año 2015 la Amazonía Peruana estará en el ojo de la tormenta económica, ambiental, social y política.
La guerra por los precios del petróleo que enfrenta a Estados Unidos, productor de petróleo por fractura hidráulica (fracking) y la OPEP tendrá un impacto sobre el canon y sobre canon petrolero que, en el caso de Loreto, representa el 100 por ciento de sus fondos de inversión.
El Gobierno Regional de Loreto (Gorel) y los municipios malgastaron el canon y ahora no tienen ni para pagar por las obras en ejecución ni para el recojo de basura. Los funcionarios se lavan las manos respondiendo que el precio de 65 dólares por barril ha bajado el ingreso por canon.
Pero los ingresos por canon y sobre canon se han mantenido, afirma el economista Róger Grández Ríos, compensados por la mayor producción de la petrolera Perenco. Las arcas están vacías porque se dilapidaron los fondos en las campañas electorales, en el pago de comisiones y en obras inconclusas, mal hechas y nunca concluidas como el alcantarillado de Iquitos.
Sin embargo, si el precio del petróleo se mantiene en 65 dólares el barril durante el 2015, el canon se hará humo. Hoy mismo las empresas Perenco, Gran Tierra y Pluspetrol están trabajando a pérdida y disminuyendo su producción.
Con menos fondos del canon habrá menos obras y estallarán los conflictos socioambientales porque las petroleras no podrán atender las demandas de los pueblos indígenas por reparaciones y compensaciones por daños ocasionados en sus tierras y territorios.
Ambientalmente los ecosistemas amazónicos seguirán sufriendo los embates del extractivismo. Porque para el presidente Humala la política de “comerse la gallina de los huevos de oro” de nuestro capital genético sigue su curso.
En cuanto a los nuevos gobiernos regionales, sus programas de gobierno están en la misma lógica primaria-exportadora.En el caso de Loreto, el nuevo presidente Fernando Meléndez Celis ha sido clonado por el expresidente Iván Vásquez Valera.
En Pucallpa, el presidente del gobierno regional, Manuel Gambini Rupay, será el continuismo de Jorge Velásquez Portocarrero, mientras que en San Martín, el presidente fujimorista Víctor Noriega Reátegui ha puesto todos los huevos de su gestión en la canasta de la minería.
El presidente de la región madrediosense, Luis Otzuka Salazar, fue elegido por los mineros auríferos informales y Gilmer Horna Corrales, el presidente de la región Amazonas, es un probable rehén de Odebrecht, Pacific Rubiales, Maurel et Prom y otras multinacionales petroleras y mineras que operan en esa región.
Un nuevo orden de cosas, un acuerdo vinculante en la COP 21 de París y la defensa y supervivencia de la Madre Naturaleza está en la conciencia y la capacidad de respuesta de una nueva ciudadanía en el Perú y el resto del mundo.

