Deforestación y cambio climático


Rodrigo Montoya Rojas

TERRITORIOS COMUNALES

La defensa del planeta dentro del territorio peruano supone, entre otras cosas,reconocer y titular todos los territorios de las comunidades, de los parques y reservas regionales y locales, enjuiciar y castigar a los depredadores y asesinos de dirigentes indígenas, defender una política de deforestación cero, y redefinir la política en beneficio directo del bien común y no de la ambición sin límites de la burguesía que solo tiene intereses

Acaba de terminar en Lima una cumbre de los pueblos indígenas en la víspera del evento mundial de la COP 20 sobre el cambio climático y sus graves consecuencias en el mundo. (Lamento no haber participado en esa reunión por motivos de salud). Mañana, primero de diciembre, comienza la reunión de la COP 20, sobre el cambio climático en el mundo con la esperanza de ponerse de acuerdo para reducir el calentamiento de la tierra, que ya está produciendo graves daños.

Como consecuencia del desarrollo capitalista cuya razón y sentido es la acumulación de riqueza en manos de un uno por ciento de la población, las condiciones de vida en el planeta tierra se deterioran con gran rapidez y es posible que la suerte de la vida está ya echada.

Es posible que en 20 años más habremos perdido en el Perú la nieve debajo de cinco mil metros de altura; en las zonas desérticas como la costa tendrán menos agua; muchas especies animales están desapareciendo; los ríos y lagunas están infectados por los venenos dejados por las empresas mineras; el lago Titicaca está prácticamente envenenado; la deforestación en la Amazonía sigue adelante como costo del llamado progreso y desarrollo (carreteras, hidroeléctricas). Si todo sigue como ahora, en el mar los plásticos y la basura habrán sustituido a los peces.

Los grandes destructores de lanaturaleza son las empresas extracticas de de todo tipo. Corresponde en Perú a las diez mil comunidades, campesinas, nativas y ribereñas, el honor de ser las defensoras de la naturaleza, de nuestra Pachamama, porque en ellas los seres humanos somos parte de la naturaleza y no sus enemigos.

El principio de tomar del monte y de la tierra solo lo que nos hace falta está en abierta oposición a la práctica de los civilizadores que llegan, perforan, explotan todo lo que pueden y, luego, se van, dejando huecos y nuevos desiertos donde no crece una planta ni es posible ver una flor.

Del total de 10,419 Comunidades en Perú, 6 013 son campesinas originarias de la Sierra y la Costa; 2,006 son Comunidades nativas; y 2,400 son Ribereñas en la Amazonía. De ese total, 7,949 están inscritas, de ellas 6,453 tienen título y 1,496 no los tienen. El área titulada hasta ahora es de 35’333,605 hectáreas, y el área por titular es de 22’483,693.

Desde hace 8,000 años fueron los pueblos originarios de donde derivan nuestras 10, 419 comunidades, los que han domesticado y cultivado la papa, el maíz, el frijol y el camote, que ya son parte de la dieta en buena parte del mundo,y otros 29 productos que están en la mesa de todos los peruanos y peruanas de hoy.

La lista ofrecida por Mario Tapia, uno de los sabios peruanos en materia de cultivos andinos es la siguiente: tubérculos:papa, papa amarga, olluco, mashua; raíces: arracacha, achira, jicama, yacón, chago, camote, maca; granos: maíz, quinua,kaniwa, kiwicha, cucurbitáceas: zapallo, caigua; leguminosas:tarwi chocho, frijol poroto, pallar, pajuro; y frutales: pepino mataserrano, capulí, uvilla, sachatomate, berenjena, granadilla, tumbo, tintinporoporo, granadilla real, chirimoya, lúcuma, mora de castilla, ciruela de fraile.

Una pregunta es aquí pertinente: ¿qué aportan en materia de alimentos las empresas multinacionales que en su desesperada lucha por ganar dinero tratan de explotar el petróleo, el gas, los minerales y el oro? La respuesta es muy simple: nada.

Mientras la burguesía agraria invierte en productos de exportación como los espárragos que el pueblo no come, salvo el 1 % en el bloque de altos ingresos, son los pequeños productores de las comunidades y otros pueblos parcelarios los que llenan la barriga de los peruanos. De qué nos sirve el pomposo rango de ser los primeros exportadores de espárragos en el mundo si tenemos que importar, leche, trigo y carnes, por ejemplo.

Con las cifras ofrecidas por el Instituto del Bien Común, la deforestación en territorios indígenas de la Amazonía peruana, reconocidos oficialmente o en proceso de titulación y de ampliación, entre 2001 y 2010, ha sido de 254 mil hectáreas.

En las Áreas naturales protegidas (Áreas de Conservación Regional, Bosque de Protección. Reserva Comunal, Reserva Nacional, Parque Nacional, Santuario Histórico, Santuario Nacional), en el mismo período, la deforestación ha sido de noventa mil hectáreas. (Instituto del Bien Común, Sistema de Información sobre Comunidades Nativas de la Amazonía Peruana, Amazonía Peruana 2014, Deforestación 2001-2010, elaborado por Carla Soria y Sandra Ríos, Lima, setiembre 2014. Ver también de la misma fuente los textos Los papeles de la tierra: superando los obstáculos a la titulación de comunidades del Perú, y La seguridad territorial en el limbo: el estado de las comunidades indígenas en el Perú.

La defensa del planeta dentro del territorio peruano supone, entre otras cosas,reconocer y titular todos los territorios de las comunidades, de los parques y reservas regionales y locales, enjuiciar y castigar a los depredadores y asesinos de dirigentes indígenas, defender una política de deforestación cero, y redefinir la política en beneficio directo del bien común y no de la ambición sin límites de la burguesía que solo tiene intereses.

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La ocasión es propicia para agradecer a todo el equipo del Instituto del Bien Común, particularmente a Richard Chase Smith y Margarita Benavides, por su valioso trabajo de ofrecer a las comunidades peruanas la información puntual, seria y precisa para defenderse mejor.

http://diariouno.pe/columna/deforestacion-y-cambio-climatico/

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