“Audios revelan que el país funciona como un club de compadritos”

Óscar Ugarteche         (Entrevista Rumi Cevallos)

Óscar Ugarteche, como muchos peruanos, muestra el hartazgo por la corrupción en las altas esferas del sistema judicial. Considera vital que el presidente Vizcarra mantenga el liderazgo que mostró durante su mensaje presidencial. Recientemente dio una conferencia magistral sobre la Guerra Comercial de Trump y su impacto en la integración y en la economía.

Llegaste al Perú justo cuando el presidente Vizcarra dio su mensaje a la nación en el Congreso. ¿Qué te pareció?

Sí llegué a escucharlo y me quedé maravillado. Me quedé encantado.

¿En tu opinión, qué fue lo más importante de su discurso?

Que asumió una posición de liderazgo.

¿Liderazgo que no veías en su gobierno?

Kuczynski no lo tenía y Vizcarra, cuando recién lo tomó, no lo tenía. La última vez que hemos tenido un poco de liderazgo acá, quizá haya sido en el gobierno de Alan García con las consecuencias que tuvo en el segundo gobierno. Después, Toledo, Humala y Kuczynski ni moco ni baba. Yo esperaba otra cosa de Kuczynski.

¿El pedido de referéndum para que los congresistas puedan o no reelegirse es atinado?

No solo es perfecto, sino que es una manera de limpiar el tablero.

¿El fujimorismo lo va a permitir, teniendo todo el poder en el Congreso?

Si el referéndum lo hace la calle y la calle dice sí, vamos a hacer la bicameralidad y no va a haber reelección, el fujimorismo no tiene nada que decir.

Seguro escuchaste con estupor los audios, que nos quitan la venda de los ojos, porque sentíamos que pasaba algo en el sistema de justicia, pero se evidencia la corrupción, que es tangible.

Sí, pues, corrupción. Recuerda que estuve dos años en la comisión que investigó los delitos económicos y financieros del fujimorismo, que lo dirigió Javier Diez Canseco, y la cantidad de cosas que escuchamos mostró que el Perú funciona como un club de compadritos. Así es, los audios revelan que el país funciona como un club de compadritos.

¿En todos los sectores?

Así es, como un club de compadritos en el Ejecutivo, en el sector privado, en financiero, en el exportador, en el agrícola, etc. Esto no es una economía moderna, es un club de compadritos.

Este “club de compadritos” ¿cómo funciona?

Funciona así: hoy por ti, mañana por mí. Estamos todos juntos en el mismo negocio. Dame una mano, hermanito, que yo te la voy a dar mañana. Es lo que se llama el Crony Capitalism (capitalismo de compadres). Es una identificación que hicieron en Asia. Tengo un amigo que lo acuñó y salió deportado de Malasia y ahora trabaja en Naciones Unidas. Vio cómo funcionaba en Malasia y dijo que no era capitalismo, que era un grupo de compadres que se ponen de acuerdo en precios, producción, sobre las leyes, sobre cómo se aplican las leyes, sobre aduanas, sobre todo. Esto es exactamente igual, que no es muy lejos del capitalismo dickensiano (de Charles Dickens) de principios del siglo XIX.

¿Qué hacer?

Hay que salir de esta etapa, que creo es parte de la desintegración y hay que salir de allí, pues. Y es que tenemos una nación inestable. Tuvimos Estado oligárquico, que fue tumbado. Cuando se comenzó a construir el Estado moderno, nos encontramos con esto (audios y corrupción). No comenzó ahora, empezó antes, y cada esfuerzo por modernizar el Estado se chocó con la realidad de que es más importante a quién conoces que la ley.

¿Tienes ejemplo de eso?

Para mí el ejemplo maravilloso es el presidente de un banco que nombra a los asesores principales del ministro de Economía desde el año 81. Cómo es posible que el presidente de un banco va a nombrar al asesor principal de un ministro.

Algo parecido a lo que Francisco Durand habla de las puertas giratorias.

Esas son las puertas giratorias que hay en todas partes. Pero esta es una puerta donde la información adelantada y el tráfico de influencias está más potenciado que en otro lado. Hay puertas giratorias en EEUU, entre el sector financiero y el Estado, pero acá, no solo es la puerta giratoria, el tipo está y mientras está no responde a lo que le manda el ministro de Economía sino a lo que le manda el presidente del banco, que es el que le paga finalmente el sueldo. Esa forma de hacer Estado moderno es imposible. Eso es cualquier cosa, no es Estado moderno.

Implica que hemos tenido una cultura empresarial bien afinada para sus bolsillos pero no hacia el interés público.

No solamente empresarial, también social.

Explícame…

La sociedad, toda, lo considera normal.

Es decir, está normalizado.

Sí. Por ejemplo, a mí me llama gente que conozco y me dice, tú podrías hacer que mi hijo entre a la UNAM. Pues le digo que no. No puedo, pero le puedo mandar toda la información. Y no puedo porque hay exámenes que se debe pasar. Pero en la cabeza está que si yo te llamo, tú me echas la mano ¿y por qué me echas la mano?, porque eres mi pata. Eso es como la reciprocidad de los Andes que estudiaba el “Diablo” Zamalloa, el antropólogo (César Zamalloa) que lo estudiaba hace 40 años.

La reciprocidad del mundo andino es natural a partir del trueque, a partir de esa entrega recíproca.

Eso es. Pero eso lo pones en el Estado y es natural. Entonces el juez llama a otro y dice tenemos que hablar de este compadre y sí, pues, claro, no te preocupes porque yo sí, pues…

¿Implicó acentuar un modelo que a la empresa privada, que a un sector del país, sí le ha dado muchos beneficios?

Claro. Y al narcotráfico. A las empresas, de todas maneras.

¿De qué modelo?

En cualquier modelo, este sistema de reciprocidad está instalado en la sociedad peruana. No importa el modelo económico. En el Perú tú pones cualquier modelo económico y la forma como la sociedad funciona es sobre el principio de la reciprocidad y esto es difícil de desinstalar.

¿Qué se debe hacer?

Tienes que extirparlo de la cultura, tienes que quitar el principio de reciprocidad. Si a tu pata lo hacen presidente de la Corte Suprema, tú no debes llamarlo para pedirle un favor. Tienes que enseñarle a la sociedad que no se trata de que todos seamos amigos. De lo que se trata es de que el Estado moderno funcione. Hay ley. Con que se cumpla la ley o se haga lo que se tiene que hacer, el Perú va para adelante.

¿Cuál es tu balance de la apertura comercial en el Perú?

No solo es apertura comercial, acá en el Perú y en todas partes es lo que el Departamento del Tesoro de EEUU mandó a hacer al Banco Mundial y al Fondo Monetario para justamente activar la economía norteamericana. Pero no solo eso, sino la activaron para que instalen los principios de Hayek (Friedrik Hayek, que habla de los principios de un orden social liberal) en el mundo. Se trata de un modelo político, no es un modelo económico.

¿Modelo geoestratégico?

Así es. Fíjate, los tratados de libre comercio de Estados Unidos son doce. De estos doce, un poco más de la mitad están en la costa del Pacífico y los otros están en la entrada del Estrecho de Ormuz, en Brunei (en el Golfo Pérsico), en la entrada al Océano Índico, en Singapur, en la entrada al mar de la China, en Corea del Sur, en Marruecos, en la entrada al Mediterráneo. El otro es Australia y Nueva Zelanda. Eso no es económico, eso es geoestratégico.

¿Y qué de las reformas impulsadas en el país?

Las reformas que cambian todo, le quitaron mucho al Estado durante el fujimorismo y eliminaron la Escuela Nacional de Administración Pública, el Sistema Nacional de Pensiones, todos los mecanismos redistributivos, todos los mecanismos de control, y claro, venden los activos del Estado, poniendo en peligro la integridad del Estado peruano.

¿Por qué en peligro?

Porque vendieron los aeropuertos y es una bestialidad. Para eso estaba Córpac y se podría volver a tener Córpac. Vendieron los puertos, otra bestialidad; el cabotaje y no tenemos ni un solo barco; el transporte aéreo, no tenemos aerolínea de bandera; y la navegación en la amazonía. Además, el petróleo, la distribución de la gasolina. En términos geopolíticos, el Perú entregó lo que lo integraba.

Es aporte del fujimorismo.

Ese es un aporte negativo. Todos los Estados son dueños de su materia prima fundamental, el Perú no. Se vendió todo y nos quedamos sin nada.

¿Y podrá revertirse?

Sí.

De qué depende?

De que el Estado peruano lo recompre.

Como hizo Bolivia.

Claro. Decir, a partir de mañana recompro esto, esto y esto y se acabó. Una vez que ha hecho eso, que haga las obras que tiene que hacer, que tampoco son muchas y que tampoco estamos hablando de grandes sumas. Entonces, le devuelves al Perú una sensación de que es un país con integridad.

Te van a decir estatista.

Sí. Que me digan.

Te van a decir comunista.

A mí me han dicho hasta maoista. Cuando propusimos con Víctor Delfín el Ministerio de Cultura, salió una campaña de que yo era maoista (risas).

Y esos procesos de privatización de los que hablas han implicado corrupción.

Así es, así es. Mucha corrupción. Y hay que revisar los resultados de la comisión investigadora de los delitos económicos y financieros de la época de Fujimori.

Más allá del color político, lo importante es la patria, es el país.

Así es. Es defender los intereses de todos.

“Presidente Vizcarra, muestre que tiene liderazgo”

¿Qué le dirías al presidente Vizcarra luego de lo dicho en el Congreso?

Le diría que siga, que continúe, que ese es el camino. Muestra que tienes liderazgo, muestra que tienes ideas, muestra que con el apoyo popular te puedes enfrentar a las mafias del poder.

Le dirías ‘enfréntate’.

Le diría enfréntate a las mafias del poder, como ya lo ha hecho, y tienes el apoyo del pueblo. Y sí lo tiene. La nación peruana está detrás de Vizcarra, lo creo, absolutamente.

¿Y qué le dirías al ministro de Economía?

Qué le puedes decir a un ministro que administra una economía que crece. En el largo plazo, el problema es de cuándo vamos a empezar a tomar el conocimiento en serio, cuándo vamos a dar un impulso a la educación básica para ponerla por lo menos en el nivel que tiene Bolivia y cuándo le vamos a poner un sistema universitario público de calidad y serio para los estudiantes, con becas, para que puedan estudiar bien y tener estudiantes de calidad en universidades de alta calidad.

¿Estamos en ese camino?

Es insuficiente. El Perú tiene que producir profesionales que estén en el mercado internacional de trabajo y que estén en la frontera económica y eso se hace con inversión. Habíamos acordado en el Acuerdo Nacional que el gasto en educación tenía que ser 6% del PBI.

¿Qué hacer para eso?

Que pongan impuestos donde los tienen que poner en el 30% del PBI, que quiten las exoneraciones tributarias a las transnacionales y que cobren los impuestos que hay que cobrar.

Pero recurren al Poder Judicial para evitar pagar o alargar ese pago de los impuestos.

Así es, por ese principio del sí, hermanito, no te preocupes.

ÓSCAR UGARTECHE.   Catedrático e investigador del Instituto de Investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Es autor de varios libros, entre ellos, uno fundamental para entender la historia de la economía: La gran mutación. El capitalismo real del siglo XXI.

https://larepublica.pe/politica/1291902-audios-revelan-pais-funciona-club-compadritos

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