Perú: Admitir que nos equivocamos

Hugo Ñopo

Algo que me define profesionalmente es la medición. Soy usuario frecuente de las estadísticas para comprender lo que nos rodea; trabajo con ellas en mis empleos remunerados y, de alguna manera, trato de llevarlas a las redes en que participo. En ellas aporto estadísticas y, con cierta frecuencia, corrijo errores o usos equivocados de los datos.

La semana pasada hice eso con Rosa María Palacios. Una vez más.

El jueves 26 de agosto ella dijo en el programa de Jaime Chincha que “desde que han entrado no crecemos”, en referencia al gobierno de Castillo. Yo escribí un tuit indicando que ese dato era imposible de revelar, pues no existe. Allí hubiera podido terminar la historia, como tantas otras veces, pero no fue así. Un usuario le mostró mi tuit a Palacios y ella respondió: “Ese vive colgándose de mí para que alguien lo lea”. Además, en el mismo tuit indicó que la información la había dado Augusto Álvarez Rodrich en su programa de la mañana.

No voy a responder su comentario hacia mí en la primera parte de su tuit, pero sí la falsedad de la segunda parte. Lo que Álvarez Rodrich había dicho se refería a las proyecciones de crecimiento, no al crecimiento del PBI en el primer mes de gobierno de Castillo. Es conocido que los datos de PBI demoran un poco más de dos meses en salir y al menos un par de colegas economistas le hicieron notar eso a Palacios. ¿El resultado? Fueron bloqueados (uno, dos). De hecho, a mí también me tiene bloqueado desde que una vez comenté con ironía sobre su mal uso de las estadísticas oficiales.

Su falta de humildad para reconocer un error, junto con su falta de conocimiento económico, la llevó a cometer uno más. Es en este punto donde quisiera poner el foco de esta columna. Nadie es infalible y es inevitable cometer, de vez en cuando, errores en el manejo de la información. Pero es importante que una vez que estos hayan sido identificados, corrijamos. En caso contrario, corremos el riesgo de caer en espirales de falsedades como la que hemos visto.

Para esto necesitamos actuar colectivamente. Cuando cometemos errores, los seres humanos caemos en sesgos cognitivos que nos impiden ver claramente la realidad. Aquí es donde las miradas de terceros sirven, mejor si son amigos. Por ejemplo, Palacios hubiera podido consultar con Álvarez Rodrich. Él seguramente le hubiera aclarado la diferencia entre proyección y hecho consumado, contándole que es muy temprano para tener estadísticas de crecimiento del gobierno que recién empieza. También, por ejemplo, Chincha habría podido hacer un ejercicio posterior de comprobación de hechos y señalar la noticia falsa que se propaló en su programa. Si un puñado de tuiteros no consiguió que Palacios identifique el error, quizás el anfitrión de esa noche hubiese tenido un poco más de éxito. Cuando una noticia falsa no se desmiente perdemos todos, pues se reduce la confiabilidad de las próximas noticias.

En este episodio, obviamente, no estoy defendiendo al gobierno de Castillo, lo que defiendo es el buen uso de las estadísticas. Como la mayoría de analistas que he leído y escuchado en estos días, creo que la debilidad técnica de este gobierno es un asunto muy serio que debe corregirse pronto.

Los errores son parte de nuestras vidas y reconocerlos es incómodo. Por ejemplo, recuerdo que antes de comenzar la segunda vuelta electoral 2021 dije tener la certeza de que Castillo no ganaría. Algunos meses antes, al inicio de esta pandemia, confié en el buen manejo y comportamiento honesto de Martín Vizcarra. En ambos casos, allí están mis tuits en las redes. Los tengo presentes para recordarme que a veces me vendría bien una dosis extra de cautela, especialmente cuando se me ocurre cruzar las fronteras de las áreas en las que soy experto. Esto es especialmente cierto, porque ahí es más fácil ser víctimas del efecto Dunning-Kruger.

Durante la semana he comentado este incidente con varios colegas y todos lamentan que la probabilidad de que Palacios rectifique es cercana a cero. La evidencia, basada en comportamientos pasados, está del lado de mis colegas. Sin embargo, esta vez quisiera mantener algo de esperanza en que se corregirá el error. Nos haría bien a todos.

https://jugodecaigua.pe/admitir-que-nos-equivocamos/

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